Tirada en la cama, desganada ante el mundo... Mirando al vacío con los ojos llenos de lágrimas, cuestionándome si de verdad merece la pena soltar una lágrima.
Busco razones para encontrarme en este estado, pero sólo encuentro una pequeña desilusión y una intuición (todavía por confirmar) que lo único que crea es este vacío en el pecho que me deja sin fuerzas, sin ánimos, sin vida en los ojos... intentado respirar lo suficientemente despacio.
Diana






