martes, 3 de julio de 2012

Robot

No hay suficiente terapia en el mundo para hacer desaparecer un dolor. Dicho dolor sea pues desilusión, desesperanza, melancolía, miedo o cualquier otro detonante que amenacé con hacer hueco en nuestro pecho para abrir paso a un corazón; es lo suficientemente fuerte para no haber cura ante él. 
Es simple. Ya que puedes escuchar música hasta no oír tus pensamientos, llorar hasta deshidratarte, ver la tele hasta perder toda neurona existente, hacer ejercicio para cargar tu cuerpo y no pensar, limpiar para no pensar hasta que no quede nada que hacer para el resto del año, etc. Pero el dolor se apacigua tan limitadamente que es imposible no sentirlo. Si crees que con antidepresivos o derivados de drogas o placebos consigues no pensar y así deje de doler, déjeme decirte que lo único que consigues es despertar después de un "agradable" rato y luego ser un cuerpo sin vida que finalmente acaba llorando de nuevo.
Es tan complicado el dolor. No sabemos que provoca un dolor físico el echo de un dolor mental, pero ahí está haciendo las cosas más difícil... 
Nos tenemos que hacer a la idea de que el tiempo lo cura todo pero esa idea es tan desoladora como el resto de las soluciones temporales. Lo mejor sería, no tener sentimientos o pasar completamente de todo y al pensar en un daño propio o al daño que le provocas a una persona pensar "Me da igual" y que quede todo ahí. Envidio a las personas que pueden hacer eso, porque las hay. Y por mucho que lo intente no podría conseguirlo, no quiero ser un robot. Pero hay algo que hace a esas personas así y son: los corazones rotos, el dolor el grandes escalas, una bofetada de madurez instantánea... y con el tiempo (que de nuevo espero desesperadamente que pase rápido) yo conseguiré alguna de esas cosas y de esa manera yo dejaré de sufrir. Y una vez más es horrible, que para conseguir sobrevivir, tenga que suceder algo en tu vida que te arrase y te deje sin pensamientos... sólo con actos de robot. 

4 comentarios:

  1. Diana tienes mucha razon... mantenerse ocupada con cosas simplemente ponen en un estado de reposo el dolor por el que estamos pasando... cuando caemos en cama lo primero que sentimos es la ola de dolor que se nos abalanza sobre nosotras... es casi imposible no llorar en ese momento por mas que tratemos de resistirlo.. aquel sentimiento siempre vuelve... incluso el tiempo no nos ayuda cuando en verdad entregamos todo de nosotras amamos con todas nuestras fuerzas y arriesgamos todo... mas solo nos queda un enorme vacio dentro que no sabemos explicar ante la gente y lo unico que podemos hacer es sonreir aunque muramos lentamente por dentro...

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    1. A eso parece ser que estamos condenadas.

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