En ocasiones, la respuesta es simple: "sí" o "no".
Ya sabemos la respuesta y es el miedo a esta lo que nos hace dudar.
En otras ocasiones, cuando no hayamos respuesta,
es cuestión de plantearse la pregunta de otra forma.














Intentaré volver a equilibrarme, ser neutra ante cualquier pesamiento o situación. Es mi solución para no volver a mi pequeño mundo de ama
rgura.





La oscuridad me acuna y me brinda una protección falsa que mi mente acoge con gratitud, pero al mismo tiempo ve la luz que llama a gritos a la razón. Si salgo de este mundo que me proteje no se que me deparará, pero si me autoprotejo en esta calle sin salida no me espera nada bueno.
Me voy a dejar llevar por el destino y arriesgandome a sufrir demaciado, me voy a dejar llevar por los sentimientos. Intentaré no pensar las cosas para que de esa manera todo sea más fácil de llevar.






